Ale Rico, desarrollador de Pipoll y estudiante de Ingeniería

De las mejores decisiones que he tomado en la universidad ha sido tener experiencia profesional desde temprano en mi carrera. Terminando tercer año hice mi práctica profesional con el equipo Pipoll y desde ahí he estado trabajando a medio tiempo mientras termino la u. Hasta el día de hoy ha sido un camino que he disfrutado y en el que he aprendido muchísimo, incluso puedo decir que he aprendido más que en cualquier ramo de la u. A veces, ha sido difícil compatibilizar tantas exigencias, por lo que siento que he estado aprendiendo a malabarear mis tareas también.

Me gusta ver que con el tiempo las oportunidades de trabajo para estudiantes son cada vez más y en Pipoll trabajamos para que también sean cada vez mejores. Entonces, en base a mi experiencia, quiero compartir los que creo han sido los pilares de mi estadía en Pipoll y que también pueden ser el punto de partida para crear una cultura que permita el paso fluido desde la universidad al mundo del trabajo.

Antes que todo, creo que es importante entender por qué puede ser buena idea abrir oportunidades de prácticas y trabajo a medio tiempo para estudiantes. Esta idea no es nueva, y especialmente en los deportes saben de sus beneficios. Encontrar talento joven y ser un equipo ‘cantera’ es una estrategia ganadora de muchos clubes en todo el mundo y lo mismo aplica para las empresas tecnológicas, donde encontrar buen@s devs (o [inserte puesto de trabajo]) es una tarea cada vez más compleja. En primer lugar, en muchos contextos, es menos demandante que atraer talento experimentado full time y lo más importante es que es una de las maneras con menor resistencia de atraer talento joven, ese que es flexible y fresco, que absorbe como esponja la cultura y las prácticas de la empresa, que tiene impacto en los proyectos a desarrollar y que está aprendiendo de forma activa, con la motivación e iniciativa de un estudiante que trabaja.

4 Pilares para atraer talento joven

Teniendo esto en cuenta, vamos a los que me parece son los 4 pilares capaces de generar una cultura de atracción y retención de talento joven, específicamente estudiantes.

1. La primera es la flexibilidad de horarios y modalidad de trabajo. Tener que cumplir con una cantidad de horas semanales fijas puede ser una tortura en momentos en que se junten muchas tareas para la universidad. En el papel, un semestre está pensado para que los estudiantes dediquen 50 horas semanales, pero en realidad el tiempo dedicado nunca es parejo, algunas semanas toman 10 horas y otras pueden requerir más de 70. Por lo que la flexibilidad en el horario es muy importante. En mi caso, en Pipoll, todos los lunes tenemos sprint donde digo cuantas horas tengo disponibles para trabajar en esa semana, en base a esas horas se puede pensar mejor en qué tipo de tareas puedo hacer. El sueldo termina siendo flexible también y se adapta al porcentaje de horas trabajadas.

Por otro lado, al tener que viajar diariamente a la universidad y a la oficina, se pierde mucho tiempo en transporte, y tener la opción de trabajo remoto es salvador para poder trabajar sin tener que depender de llegar a la oficina o no. En mi caso he podido trabajar para Pipoll desde mi casa y desde la universidad (también desde la playa) e incluso he podido hacer cosas para la u desde la oficina, lo que me ha evitado muchísimas horas muertas en transporte y el estrés de andar corriendo para llegar a todos lados. Facilitar el trabajo remoto e incentivar el trabajo presencial en la oficina es un buen punto de equilibrio.

2. Un segundo punto es lograr que los part timers se sientan relevantes y que su trabajo sea un aporte a la empresa. Lo peor que puede pasar es que la experiencia de trabajo sea una pega que se sienta como irrelevante y que no aporta valor a nadie, este caso tampoco es muy didáctico ni permite que sea una instancia de aprendizaje y crecimiento profesional. Desde que entré a Pipoll, constantemente he tenido la sensación de estar aportando en objetivos importantes, en momentos he tenido asignados proyectos, los cuales he podido hacer en gran parte solo y también he visto cómo los objetivos de la empresa han evolucionado en este tiempo, lo que hace muy estimulante y entretenido el trabajo. Además, he tenido la oportunidad de dedicar un par de semanas para impulsar mini proyectos personales que también aportan, por ejemplo, escribí en un artículo sobre mi experiencia de practicante (y ahora escribo este que estás leyendo).

Sentirse desafiado, creativo y relevante en el trabajo son las claves al momento de estar trabajando y estudiando, logrando una sensación de aprendizaje, impacto y de crecimiento.

3. Otro punto importante es asegurarse de contar con integrantes del equipo con un cierto nivel de experiencia y disposición para enseñar, para permitir dinámicas naturales de mentoría. En el proceso de onboarding se requiere de harto esfuerzo en enseñar las prácticas de la empresa, flujos de trabajo y cómo se hacen las cosas en general. Entonces, para un nuevo integrante del equipo contar con compañeros de trabajo con más experiencia es una oportunidad enorme para aprender aceleradamente, poder responder dudas técnicas, ver cómo trabajan y cómo piensan y aprender de sus errores. Tener personas abiertas dispuestas a compartir esos conocimientos y para recibir ideas sin duda suma muchos puntos.

En Pipoll estoy rodeado de varias personas bacanes, en las que desde el día uno me he podido apoyar para resolver mis dudas de cualquier tipo y conversar o discutir sobre cosas que nos parezcan interesantes e importantes. Esto me ha ayudado para ser más eficiente en el trabajo, para aprender más rápido, tener distintas perspectivas para tomar decisiones, pedir consejos para desarrollar ciertas tareas e incluso para trabajos de la universidad. La cercanía, la experiencia y la disposición a ayudar son características del equipo que me han ayudado a mantener mi crecimiento constante mientras termino la universidad.

4. Por último, algo que hace la diferencia desde el comienzo es tener un marco de recomendaciones y estructura de trabajo para part timers antes de recibirlos. Una especie de guía interna, una ruta propuesta que sirva para automatizar el proceso y darle sentido a la inducción. En mis primeros dos meses, fui guiado por parte del equipo de fundadores de Pipoll, tuvimos reuniones para conversar sobre lo que se esperaba de mí y de lo que yo podía esperar de mi tiempo en la empresa. Me hicieron un recorrido por la historia de los productos, me invitaron a explorar la plataforma para buscar áreas por mejorar, me compartieron los objetivos en los que estaría colaborando, recibí capacitaciones en las tecnologías que iba a usar, de los flujos de trabajo y por último, también recibí feedback al final de ciertos periodos o hitos, además de mucho feedback continuo en situaciones más informales. Es probable que de no haber sido así esas primeras semanas, toda la historia hacia adelante hubiera sido distinta.

Como bonus quiero destacar que parte de mi bienvenida fue un evento fuera de la oficina, donde Diego hizo uno de sus maravillosos asados, cantamos karaoke, jugamos fútbol y la pasamos bien en un ambiente más distendido. Todo eso aportó a que rápidamente me sintiera parte del equipo y muy bienvenido.

Las buenas oportunidades de trabajo para estudiantes pueden ser escasas, para la creciente cantidad de estudiantes en las especialidades de computación. La opción de contratar practicantes o personas part time es gran parte de la atracción y retención de talento joven, y en la ingeniería se le está tomando el peso. Contar con estos 4 pilares y un ambiente que promueva la creatividad y la colaboración son las claves para que el trabajo en tu empresa sea de los mejores ramos que un estudiante pueda tener en su carrera y uno que quiera seguir estudiando constantemente.